Apoximeno de Lisipo
La escultura griega, es por encima de otras obras de arte, la más característica del periodo clásico. Tomando Grecia como epicentro del clasicismo y de valores como la belleza, la armonía y el canon, en este artículo nos centramos en el que se podría considerar como uno de los últimos escultores clásicos. El autor, Lisipo, nace en Sicione y fue uno de los artistas de la corte de Alejandro Magno.
El Apoximeno es la obra de la que más información poseemos. El material utilizado originalmente es el bronce, Agripa lo transladó a Roma, para colocarlo en sus Termas. El nombre dado a la obra coincide con la acción que realiza el representado. El atleta, se sacude de la suciedad y los restos de tierra después de haber realizado el ejercicio.

A pesar de que Lisipo fue un fiel seguidor de Policleto, en esta escultura se puede apreciar un canon nuevo. El cuerpo está más estilizado respecto al canon anterior, y se reduce la pesadez de los músculos.
Respecto a su composición, también se diferencia de los criterios clásicos debido a la provocación del escorzo con el brazo y la posibilidad de observarlo desde múltiples perspectivas. Además de un carácter más naturalista.
Aunque Lisipo esté anunciando lo que será el realismo expresivo del helenístico (debido a la actitud de cansancio del atleta, no la belleza ideal), hay que considerarle como uno de los últimos autores del periodo clásico debido a la formación en los postulados de Policleto y por la necesidad de aferrarse a un canon determinado.
Referencias:
· Martinez Buenaga, Martinez Prades, Martinez Verón – Historia del Arte (2002) de. ECIR
· Gombrich – Historia del Arte- Ed Phaidon